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McKesson Clinical Reference Systems: Women's Health Advisor 2002.2
English version
Influenza estomacal (gastroenteritis viral)
(Stomach Flu - Viral Gastroenteritis)
¿Qué es la influenza estomacal?
La influenza estomacal es una infección viral que afecta al
estómago y al intestino delgado. También se la llama
gastroenteritis viral. La enfermedad por lo general es
breve, con 1 a 3 días de duración.
¿Cómo ocurre?
La gastroenteritis se produce al tragar ciertos virus. Los
fluidos corporales de las personas infectadas contienen el
virus, a veces aun antes de que aparezcan sus síntomas. El
virus puede diseminarse por contacto directo con una persona
infectada (por ejemplo, al darse un beso o dar la mano) o al
compartir alimentos, bebidas o los cubiertos de la comida.
El virus penetra en el estómago y el intestino e inflama el
recubrimiento de estos órganos. Como resultado, el estómago
y el intestino temporalmente no pueden realizar sus
funciones normales. El virus también puede hacer que los
alimentos pasen más rápidamente a través de su tracto
gastrointestinal (GI).
Algunas bacterias y otros organismos microscópicos llamados
protozoos pueden causar infecciones que tienen síntomas
similares a los de la influenza estomacal.
¿Cuáles son los síntomas?
Cuando usted padece de influenza estomacal, puede presentar
uno o más de los siguientes síntomas:
- fatiga
- escalofríos
- pérdida del apetito
- náuseas
- vómitos
- retorcijones en el estómago
- diarrea
- fiebre ligera
- dolores musculares.
La enfermedad puede desarrollarse en unas horas o puede
comenzar repentinamente con dolor de estómago, vómitos o
diarrea.
¿Cómo se diagnostica?
Su profesional de la salud examinará sus síntomas. El o ella
puede hacerle un examen y ordenar análisis de laboratorio
para descartar otras enfermedades más graves, como la
apendicitis, y para detectar complicaciones como la
deshidratación.
¿Cuál es el tratamiento?
Lo más importante es dejar descansar al estómago y los
intestinos. Usted puede hacer esto primero dejando de comer
y bebiendo solamente líquidos cristalinos. Un poco más tarde
podrá comer alimentos blandos fáciles de digerir.
Durante la fase de vómitos de la enfermedad es mejor tomar
únicamente pequeños sorbos de líquido con frecuencia. Tomar
demasiado de golpe, aun una onza o dos, podría provocar más
vómitos.
Los líquidos que elija son importantes. Si lo único que
puede tomar sin vomitar es agua, está bien. Sin embargo, si
ha estado vomitando frecuentemente por un lapso prolongado,
debe reemplazar los minerales, sodio y potasio, que se
eliminan al vomitar. Pregunte a su profesional de la salud
qué bebidas deportivas o productos medicinales puede tomar
que lo ayuden a reponer estos minerales.
Otros líquidos cristalinos que puede tomar son: té ligero y
jugo de manzana. También puede tomar bebidas gaseosas sin
cafeína (como 7UP) que hayan sido parcialmente
descarbonatadas (dejar que pierdan las burbujas). Enfriar
los líquidos puede ayudarle a que no los vomite. Evite los
líquidos ácidos (como el jugo de naranja) o aquellos que
contengan cafeína (como el café) o que sean muy
carbonatados. No tome leche hasta que haya parado la
diarrea.
Puede comenzar a comer alimentos blandos cuando haya estado
sin vomitar por varias horas y pueda tomar líquidos
cristalinos sin sentirse mal. Las galletas saladas, el pan
tostado, el tallarín, puré de manzana y plátanos son buenas
opciones para empezar. Evite los alimentos que sean ácidos,
muy sazonados, grasosos o fibrosos (carnes, granos gruesos,
vegetales) y los productos lácteos. Puede comenzar a comer
nuevamente estos alimentos a los 3 días aproximadamente,
cuando hayan desaparecido todos los síntomas de la
enfermedad.
Algunas veces el tratamiento incluye medicamentos recetados
para evitar las náuseas y los vómitos o la diarrea. Existen
medicamentos de venta libre (sin receta médica) para el
tratamiento de la diarrea y son muy eficaces. Si los toma,
asegúrese de hacerlo en la dosis recomendada en el envase.
Antes de tomar cualquier medicamento para la diarrea, hable
primero con su profesional de la salud.
Si ha estado vomitando por más de un día o ha tenido diarrea
por más de 3 días, llame a su profesional de la salud. Puede
que necesite que lo examinen para descartar problemas más
serios y para detectar si hay deshidratación. También puede
necesitar que le hagan análisis de laboratorio para
determinar si son bacterias o protozoos los causantes de la
enfermedad.
La deshidratación es una complicación potencialmente serio
de la influenza estomacal. Puede ocurrir si su cuerpo pierde
demasiado líquido a causa de los vómitos o la diarrea. Si se
encuentra gravemente deshidratado, puede que necesite que le
inyecten líquidos por vía intravenosa. En los niños y
ancianos, la deshidratación rápidamente puede poner la vida
en peligro.
¿Cuánto durarán los efectos?
La influenza estomacal rara vez dura más de 1 a 3 días. Sin
embargo, pueden pasar de 1 a 2 semanas antes de que sus
hábitos intestinales vuelvan completamente a la normalidad.
Llame a su profesional de la salud si:
- Continúa teniendo síntomas graves por más de 2 o 3 días.
- Los síntomas menores persisten por varios días (por
ejemplo, pérdida del apetito, náuseas, diarrea).
- Desarrolla síntomas que no son normalmente causados por
la influenza estomacal, tales como sangre en su vómito o
en la diarrea.
¿Cómo me puedo cuidar?
Deje que el estómago y el intestino descansen según las
pautas mencionadas anteriormente, pero asegúrese de prevenir
la deshidratación tomando suficiente cantidad de líquidos.
Beba sólo pequeñas cantidades frecuentemente durante la
etapa de vómitos de la enfermedad.
¿Qué puedo hacer para ayudar a evitar la influenza
estomacal?
La única manera y la más fácil de evitar la propagación de
la influenza estomacal es lavarse las manos frecuentemente y
meticulosamente. Además, evite el contacto con los fluidos
corporales de una persona infectada, incluyendo la saliva.
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