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McKesson Clinical Reference Systems: Women's Health Advisor 2002.2
English version
Dependencia del alcohol (alcoholismo)
(Alcohol Dependence, or Alcoholism)
¿Qué es la dependencia del alcohol?
La dependencia de las bebidas alcohólicas (alcoholismo) es
una afección que está marcada por alguna combinación de:
- dependencia física del alcohol
- pérdida del control sobre la ingestión de bebidas
alcohólicas
- ingestión continuada de bebidas alcohólicas a pesar de
saber que afectan su salud mental y física.
Si su organismo tiene una dependencia del alcohol, es
posible que usted necesite beber cada vez más cantidad de
bebidas alcohólicas para llegar a sentirse tan eufórico como
solía sentirse bebiendo menos cantidad. Otro signo de la
existencia de una dependencia física es si usted
experimenta cambios físicos, como temblores o sudores,
cuando deja de beber.
Los signos que indican que usted ha perdido el control sobre
la ingestión de bebidas alcohólicas incluyen:
- el tratar de limitar la cantidad de bebida que ingiere,
pero ser incapaz de hacerlo
- el ocupar mucho tiempo y energía en conseguir bebidas
alcohólicas o beberlas o en recuperarse de sus efectos.
El alcoholismo es una de las enfermedades que los médicos
ven con mayor frecuencia.
¿Cómo se produce?
Hay muchos factores que pueden llevar a la dependencia del
alcohol. Algunos ejemplos de dichos factores son:
- familiares que tienen dependencia de alcohol
- la presencia constante de estrés
- el medio ambiente familiar
- enfermedad mental como depresión, trastorno bipolar,
esquizofrenia o ansiedad
- la naturaleza adictiva de las bebidas alcohólicas.
¿Cuáles son los síntomas?
La dependencia del alcohol se presenta de muchas maneras,
incluyendo:
- los que beben de vez en cuando
- los que beben todo el tiempo
- los que beben en ataques de descontrol.
Muchos alcohólicos se vuelven capaces de beber cantidades
cada vez mayores de bebidas alcohólicas sin sentirse
borrachos ni parecerlo. Con frecuencia, las personas que
abusan de las bebidas alcohólicas beben para evitar los
síntomas de supresión.
Las personas que tienen dependencia del alcohol en
ocasiones:
- tratan de ocultar las pruebas de su adicción
- prometen dejar de beber
- empiezan a beber bebidas alcohólicas más fuertes o
empiezan a beber más temprano durante el día
- pasan largos periodos de tiempo borrachos
- beben a solas
- tienen problemas en el trabajo
- pierden días de trabajo
- tienen lagunas de la memoria
- pierden el interés por la comida
- tienen cambios de humor (se enfadan, son irritables, se
ponen violentos)
- tienen cambios de la personalidad (se ponen celosos,
desconfiados)
- conducen repetidamente automóviles estando embriagados
- se lastiman o lastiman a otros cuando están embriagados
- son descuidados en su apariencia
- se confunden y tienen problemas de memoria, pierden la
habilidad de pensar con rapidez o de concentrarse
- tienen problemas de dinero causados por el abuso de la
bebida.
Los síntomas físicos comprenden:
- náuseas o temblores por la mañana
- malos hábitos de alimentación
- dolor de estómago
- retorcijones o diarrea
- entumecimiento u hormigueo
- debilidad en las piernas y las manos
- enrojecimiento de los ojos, la cara o las palmas de la
mano
- marcha tambaleante o caídas
- nuevos problemas de carácter médico y empeoramiento de
los problemas existentes.
¿Cómo se lo diagnostica?
Es posible que muchos médicos no piensen en la posibilidad
de una dependencia del alcohol, o que tiendan a pasarla por
alto. Por lo tanto, tal vez usted mismo o una persona
allegada necesite tal vez mencionar el tema.
El diagnóstico de una dependencia del alcohol está basado en
la forma en que usted usa las bebidas alcohólicas y en los
efectos del alcohol sobre su vida o su familia. Su médico
tomará una historia clínica cuidadosa de sus síntomas. Es
particularmente importante determinar cómo y cuándo usted
bebe. El médico le preguntará:
- sus antecedentes en cuanto al uso de drogas y bebidas
alcohólicas
- su habilidad de interacción a nivel social
- sus antecedentes de trabajo
- sus antecedentes familiares
- problemas pasados o presentes de índole emocional o
mental
- pensamientos de suicidio.
El médico le examinará para individualizar los problemas
médicos que hayan sido causados por el uso de las bebidas
alcohólicas. Es posible que le hagan análisis de
laboratorio de la orina y la sangre. Sin embargo, los
problemas más frecuentes y más graves del alcoholismo no son
de naturaleza médica sino que son problemas emocionales, de
relación, de accidentes y aquellos que afectan el trabajo.
¿Cómo se lo trata?
Usted debe dejar de beber. Su médico puede ayudarle a dejar
de beber y a recuperarse de los trastornos relacionados con
el alcohol. La psicoterapia y los programas sociales
disponibles le asistirán también en la recuperación. Muchas
veces ayuda incluir a los familiares en el programa de
tratamiento.
Después de la supresión inmediata de las bebidas alcohólicas
(destoxificación), es posible que usted necesite un
tratamiento a largo plazo. Si está en condiciones de seguir
trabajando o se ve obligado a hacerlo, podrá inscribirse en
un programa de tratamiento en consultorio externo. Muchas
veces es posible programar las sesiones de psicoterapia
antes o después de su horario de trabajo. Tendrá que
concurrir también a las reuniones de Alcohólicos Anónimos
(AA) una vez por semana o más, por lo menos al principio del
tratamiento.
Es posible que su médico le recete un fármaco denominado
Antabuse (disulfiram). Este fármaco produce náuseas
intensas y vómitos si usted bebe bebidas alcohólicas, y por
lo tanto le ayuda a abstenerse de la bebida. Otra droga que
fue aprobada por el FDA para el tratamiento del acoholismo
es naltrexona (naltrexone). Ambas drogas son más efectivas
cuando también se participa de un programa de consejería,
como por ejemplo grupos de apoyo de 12 pasos.
¿Cuánto tiempo duran los efectos?
Es posible que usted siga
sintiendo la necesidad, o el deseo, de beber bebidas
alcohólicas por el resto de su vida. Uno de los aspectos
más importantes de la terapia y tratamiento del alcoholismo
consiste en aprender a reconocer los patrones de conducta
que generalmente le llevan a empezar a beber. Es importante
reconocer dichos patrones y cambiarlos.
Si usted deja de tomar, con frecuencia es posible que se
controlen o prevengan los problemas de salud relacionados
con la bebida. Sin embargo, ciertos efectos graves como las
lesiones del hígado o del páncreas pueden perdurar y aún
llegar a ser mortales.
¿Cómo puedo cuidarme?
No deje de buscar atención médica. La recuperación de la
dependencia del alcohol exige casi siempre la ayuda y el
apoyo de otros. No deje de buscar ese apoyo. Las personas
y los recursos de su comunidad que pueden ayudarle incluyen
a su médico, su pastor o párroco, AA, los centros para la
salud mental y los programas para el tratamiento del abuso
de alcohol o drogas.
Siga las indicaciones de su médico para el tratamiento de
cualquier otro problema de carácter médico. Evite aquellas
situaciones en las cuales se consuman bebidas alcohólicas.
También es importante tratar de mejorar su salud general.
Comer una dieta equilibrada y hacer ejercicios regularmente
son partes importantes de la conservación de la salud.
Para obtener información adicional, póngase en contacto con
la National Mental Health Association (NMHA) (Asociación
Nacional Estadounidense para la Salud Mental). El número
telefónico gratuito del Centro de Información de la NMHA es
1-800-969-NMHA (1-800-969-6642). La dirección del site en
la web de la NMHA es http://www.NMHA.org.
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