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McKesson Clinical Reference Systems: Women's Health Advisor 2002.2
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Infección de VIH (HIV) y SIDA
(HIV Infection and AIDS)
¿Qué es el VIH y el SIDA?
VIH es la abreviatura que se usa para el virus de la
inmunodeficiencia humana. El VIH es el virus que causa el
SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), una
enfermedad que pone en peligro la vida.
El VIH (HIV, por sus siglas en inglés) ataca el sistema
inmunitario del cuerpo. Normalmente, el sistema inmunitario
produce leucocitos y anticuerpos que combaten los virus y
las bacterias. Las células que combaten las infecciones se
llaman linfocitos de las células T. Meses o años después de
que una persona es infectada por el VIH, este virus destruye
las células T. Cuando las células T se destruyen, el sistema
inmunitario ya no puede defender el cuerpo contra
enfermedades y cánceres.
Cuando el sistema inmunitario se encuentra debilitado,
ocurren diversas infecciones llamadas infecciones
oportunistas. Se llaman oportunistas porque aprovechan el
debilitamiento del sistema inmunitario para atacar. Estas
infecciones normalmente no ocasionarían problemas de salud
graves o mortales. Sin embargo, cuando una persona tiene
SIDA, las infecciones oportunistas eventualmente pueden
causar la muerte, porque el cuerpo ya no puede defenderse de
ellas. El SIDA es un estado en que el cuerpo se encuentra
avasallado por infecciones o tumores oportunistas.
¿Cómo ocurre?
El virus del SIDA no se propaga a través del aire, mediante
los alimentos o por el contacto social casual, como
estrecharse la mano o abrazarse. Se transmite solamente
cuando la sangre, las secreciones sexuales o la leche
materna de una persona infectada pasan al cuerpo de otra
persona. Esta transmisión puede ocurrir durante actividades
como:
- tener relaciones sexuales sin protección
- compartir agujas para inyecciones intravenosas
- nacer de o ser amamantado por una madre infectada por el
VIH
- tener transfusiones de sangre (ocurre muy raramente en EE
UU, por las pruebas que se usan en la actualidad).
Los siguientes grupos tienen el más alto riesgo de infección
por el VIH (HIV) y de contraer SIDA:
- hombres homosexuales sexualmente activos
- hombres bisexuales y sus compañeros
- usuarios de drogas intravenosas y sus compañeros sexuales
- personas que comparten agujas (para el consumo de drogas
por vía intravenosa, tatuajes o perforaciones del cuerpo)
- heterosexuales con más de un compañero sexual
- personas que reciben transfusiones de sangre o productos
derivados de la sangre en países donde la sangre no se
analiza rigurosamente
- inmigrantes de regiones con numerosos casos de SIDA
(tales como Haití y el este de Africa Central)
- personas que tienen relaciones sexuales con integrantes
de los grupos mencionados anteriormente
- personas que tienen relaciones sexuales con alguien
infectado por VIH
- bebés nacidos de madres infectadas por el VIH.
¿Cuáles son los síntomas?
Por lo general, los síntomas del VIH y del SIDA son los
síntomas de las enfermedades que atacan el cuerpo a causa
del debilitamiento del sistema inmunitario:
- fiebre que dura desde unos días hasta más de un mes
- ganglios linfáticos hinchados por un periodo de tiempo
prolongado
- dolor de garganta
- múltiples problemas de la piel causados por un virus o de
larga duración, tales como llagas de herpes o verrugas
plantares
- infecciones por levaduras repetidas y graves en la boca o
en la vagina, a pesar del tratamiento
- dolor crónico de los músculos y de las articulaciones
- diarrea, especialmente si dura más de un mes
- dolor de cabeza
- náuseas y vómito
- bazo y hígado agrandados
- pérdida del apetito o de peso, especialmente si la
pérdida es de más de 10% del peso corporal.
Entre las infecciones oportunistas que afectan más
frecuentemente a las personas con SIDA figuran el sarcoma de
Kaposi, la neumonía por Pneumocystis carinii (en inglés,
PCP), la tuberculosis, la meningitis y las infecciones por
herpes simple.
¿Cómo se diagnostica?
La prueba ELISA es la primera prueba de sangre que se le
hace para saber si está infectado por el VIH. Si esta prueba
es positiva, se le hace otra prueba más específica,
generalmente la prueba Western blot, para confirmar los
resultados.
Una vez confirmados los resultados positivos de la prueba
del VIH, debe hacerse un examen médico completo. Su
profesional de la salud le hará preguntas sobre su historial
médico y sus síntomas, y lo examinará.
El historial médico y el examen físico completos incluyen
hablar sobre sus prácticas sexuales y sobre las enfermedades
de transmisión sexual que tuvo en el pasado. Su profesional
de la salud también le preguntará si tiene antecedentes de
drogadicción.
Le harán análisis de laboratorio. La comparación de los
resultados de su examen físico y de sus análisis de
laboratorio iniciales con resultados posteriores permite que
su profesional de la salud evalúe los síntomas que usted
pueda tener en el futuro. También permite que su profesional
de la salud sepa en qué medida están dando resultado sus
medicamentos.
Le harán pruebas para detectar la presencia de ciertas
infecciones, tales como la tuberculosis (TB), la sífilis y
la hepatitis B. Estas infecciones pueden empeorar
rápidamente cuando usted tiene el VIH. También presentan un
serio riesgo para otras personas.
Las mujeres VIH positivas deben hacerse la prueba de
Papanicolau según el programa recomendado por su profesional
de la salud (generalmente cada 6 a 12 meses).
¿Cómo se trata?
Su tratamiento dependerá de si se sabe cuándo contrajo la
infección por el VIH y de si tiene o no síntomas. El
tratamiento incluirá:
- pruebas de laboratorio para determinar el grado de
funcionamiento de su sistema inmunitario, para medir la
cantidad de VIH en su sangre y para detectar infecciones
u otros problemas médicos
- medicamentos contra los virus, tales como los
medicamentos zidovudina (también llamada ZDV o AZT),
didanosina (ddI), lamivudina (3TC) y otros inhibidores de
proteasa.
- exámenes dentales a intervalos regulares, porque las
personas con el VIH a menudo tienen problemas bucales,
incluyendo enfermedades de las encías
- el tratamiento preventivo de enfermedades tales como:
- neumonía Pneumocystis carinii (PCP)
- tuberculosis
- toxoplasmosis (evite la carne cruda y las cajas con arena
para gatos)
- tétano
- hepatitis B
- neumococo
- gripe (mediante la vacunación contra la gripe)
- tratamiento de otras infecciones y tumores oportunistas,
según ocurran.
Si está teniendo síntomas de infección por el VIH, su
profesional de la salud probablemente le recomendará que
inicie un tratamiento con medicamentos contra los virus y la
neumonía. Incluso si no está teniendo síntomas, es probable
que su profesional de la salud le recomiende que inicie el
tratamiento si:
- Su recuento de células T CD4+ es inferior a 350 células
por milímetro cúbico o
- su carga de virus supera las 30,000 copias por mililitro
(mL) al emplearse la prueba del ADN ramificado, o más de
55,000 copias/mL al emplearse la prueba RCP.
El recuento celular de linfocitos CD4 es un buen método para
determinar el grado de funcionamiento del sistema
inmunitario. (Las células CD4 son un tipo de célula blanca).
Esta prueba debe repetirse cada 4 a 6 meses. Si el recuento
empieza a disminuir, tendrá que hacerse esta prueba con más
frecuencia.
La prueba de la carga de virus mide la cantidad de VIH en su
sangre.
Medicamentos como AZT, ddI e inhibidores de proteasa se
recetan frecuentemente a las personas tanto en las etapas
iniciales como en las etapas posteriores de la infección por
el VIH. En la mayoría de los casos el AZT es el primer
medicamento que se receta. Su profesional de la salud podrá
recetarle didanosina (ddI) o dideoxicitidina (ddC) si el AZT
le provoca efectos secundarios o si sus síntomas empeoran a
pesar del AZT. Puede iniciar el tratamiento con dos o más de
estos medicamentos, tales como AZT y lamivudina (3TC). Estos
medicamentos pueden retrasar la aparición de la enfermedad,
pero no son una cura. Muchos otros medicamentos se están
recetando o investigando.
Los problemas de la vista a menudo son un signo precoz de
una infección oportunista en individuos VIH positivos. Si
tiene algún síntoma en los ojos, indíqueselo lo antes
posible a su profesional de la salud, especialmente si tiene
la vista borrosa o sufre una pérdida parcial de la visión.
Es posible que la obtención de atención en un consultorio o
una clínica que emplee el concepto de la administración de
casos sea el aspecto más importante de su tratamiento. Este
concepto hace hincapié en la atención en equipo, coordinada
por un administrador del caso. El administrador del caso lo
ayuda a comunicarse con todos los que lo atienden. Otras
ventajas son:
- Atención médica actualizada a su disposición.
- Tratamiento integrado de los aspectos médicos y sociales
de su enfermedad.
- Tendrá ayuda para localizar recursos (médicos, sociales,
financieros).
¿Cuánto duran los efectos?
Es posible que los efectos plenos del SIDA no aparezcan
hasta 5 a 10 años después de que usted haya sido infectado
por el VIH. Si bien el SIDA es una enfermedad mortal, los
nuevos tratamientos han prolongado la esperanza de vida.
¿Cómo puedo cuidarme?
Si tiene un nuevo compañero sexual, pregúntele sobre sus
antecedentes sexuales. No corra riesgos al tener relaciones
sexuales: use condones y hágase la prueba de VIH.
Si pertenece a un grupo de alto riesgo, pero su prueba del
VIH fue negativa, vea regularmente a su profesional de la
salud. Su profesional de la salud lo examinará para
determinar si tiene indicios de infecciones relacionadas con
el VIH y le indicará con qué frecuencia debe hacerse
análisis de sangre para detectar la infección por el VIH.
Si usted es VIH positivo:
- Hable sobre el tratamiento con su profesional de la
salud.
- Vea a su profesional de la salud regularmente para tener
información al día sobre nuevos tratamientos.
- Póngase en contacto con una red local de apoyo a enfermos
de SIDA. Su profesional de la salud podrá ayudarlo a
encontrar una de esas redes.
Llame o vea al profesional de la salud si:
- Tiene síntomas nuevos o persistentes.
- Nota un cambio que le preocupa en alguna de sus funciones
corporales.
- Sus medicamentos le causan efectos secundarios.
¿Cómo puedo ayudar a prevenir la proliferación del VIH?
Si es VIH positivo, debe:
- Tener relaciones sexuales seguras: No comparta sangre ni
secreciones sexuales de ninguna manera.
- Pida a sus compañeros sexuales que se hagan la prueba del
VIH.
- Informe a sus profesionales de la salud que es VIH
positivo.
Además:
- No comparta agujas para inyectar drogas, tatuajes o
perforaciones del cuerpo.
- No done sangre, plasma, semen o partes del cuerpo.
- Para evitar transmitir el VIH a su bebé, las mujeres
deben hablar con sus profesionales de la salud antes de
quedarse embarazadas.
¿Cómo puedo mantenerme al corriente sobre los tratamientos
para la infección de VIH?
Los investigadores están aprendiendo cada vez más sobre el
VIH. En consecuencia, los tratamientos recomendados cambian
frecuentemente. Mantenerse al día con estos cambios puede
ser una tarea difícil y engorrosa. Dos maneras en que puede
obtener información y atención actualizadas son:
- Obtener atención de la salud en consultorios y clínicas
que empleen el método de la administración de casos y
seguir el programa de visitas que recomiende su
profesional de la salud.
- Llamar a la Línea Especial del SIDA con preguntas
específicas o para encontrar otros recursos.
- Línea Nacional Especial del SIDA (National AIDS Hotline):
1-800-342-AIDS (1-800-342-2437), las 24 horas y los 7
días de la semana
- TDD: 1-800-243-7889 (de 10 de la mañana a 10 de la noche,
hora de la costa este de EE UU, de lunes a viernes)
- Líneas Especiales para los que hablan español:
1-800-344-7432, de 8 de la mañana a 2 de la tarde, hora de la costa
este de EE UU, los 7 días de la semana
- Estas líneas especiales son proporcionadas por los
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
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